El Evangelio Diario

Deje sus intenciones para la Santa Misa
-----------------------------------------------------------------------------------------

viernes 20 de noviembre de 2009

Cardenal Rouco presentará sitio web oficial de JMJ Madrid 2011


El Arzobispo de Madrid y Presidente de la Conferencia Episcopal Española, Cardenal Antonio María Rouco Varela, presentará este miércoles 18 de noviembre a las 10:00 a.m. en rueda de prensa el sitio web oficial creado para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se celebrará en Madrid en agosto de 2011.

El sitio web oficial www.jmj2011madrid.com hasta el momento solo está en castellano, pero estará luego en otros cinco idiomas: alemán, inglés, italiano, portugués y francés. Finalmente también serán agregadas las versiones, en su parte fundamental, en árabe, chino y ruso.

La conferencia de prensa se realizará en la sede recientemente inaugurada del Comité organizador en donde también se presentará al equipo de comunicaciones de la JMJ Madrid 2011, según explica el Director de Comunicación de este evento, Yago de la Cierva.

En el acto de bendición de la sede de la JMJ, el Cardenal presentó al equipo organizador de la JMJ que estará liderado por el Obispo Auxiliar de Madrid, Mons. César Franco, quien será el Coordinador General del evento.

Leer mas >>

Los sordos escuchan al Papa: El Papa asiste a la conferencia internacional 'Effatá'


Roma (Viernes, 20-11-2009, Gaudium Press) Más de 400 personas, participantes en la Conferencia Internacional "¡Effatá! La persona sorda en la vida de la Iglesia", promovida por el Pontificio Consejo para la Pastoral Sanitaria, cuyo presidente es el arzobispo Zygmunt Zimowski, fueron recibidas por el Santo Padre en el día de hoy.

¿Por qué Effatá? Fue el propio Pontífice quien explicó: "Effatá", que "constituye un paradigma de como actúa el Señor con los no oyentes" y citó el pasaje del evangelio de Marcos cuando "Jesús se retira con un hombre sordo y mudo y después de haber efectuado algunos gestos simbólicos, levanta los ojos al Cielo y le dice: ¡Effatá!, o sea "ábrete". En ese instante (...) el hombre recuperó el oído, su lengua se soltó y habló correctamente".

"Los gestos de Jesús están llenos de atención amorosa y expresan una compasión profunda por el hombre que tiene enfrente: le manifiesta su interés concreto, lo aparta de la confusión de la multitud, hace que sienta su cercanía y su comprensión mediante gestos de denso significado", continuó el Papa.

Entretanto, la sordera física, puede ser símbolo de aquella espiritual: "Indica también -resaltó el Papa- que hay otra forma de sordera de la que la humanidad debe curarse, de la que tiene que ser salvada: es la sordera del espíritu que levanta barreras cada vez más altas a la voz de Dios y del prójimo, sobre todo al grito de ayuda de los últimos y de los que sufren, y encierra al ser humano en un egoísmo profundo y destructivo".

Tras destacar que desde los años Setecientos se vienen multiplicando en Europa las iniciativas que buscan mejorar las condiciones de vida de los no oyentes, el Papa no dejó de señalar "la grave situación en que todavía viven en los países en desarrollo, sea por la falta de políticas y legislaciones apropiadas, sea por la dificultad de acceder a los cuidados sanitarios básicos; la sordera es a menudo una consecuencia de enfermedades que se curarían con facilidad".

Por ello Benedicto XVI hizo un llamado "a las autoridades políticas y civiles y a los organismos internacionales para que brinden la ayuda necesaria para promover, también en esos países, el debido respeto por la dignidad y los derechos de las personas que no oyen, favoreciendo (...) su plena integración social".

Finalmente el Papa convocó a las personas presentes a que sean a su vez anunciadores del mensaje evangélico, como bautizados que también son.

Leer mas >>

martes 17 de noviembre de 2009

Chiquitunga, primera mujer paraguaya camino a los altares de los santos


Asunción (Martes, 17-11-2009, Gaudium Press) La vida, la devoción, el sufrimiento y el testimonio de una mujer creyente paraguaya, a quienes muchos de sus compatriotas califican como santa, serán objeto de un encuentro nacional de admiradores y estudiosos de su vida religiosa. Se trata de María Felicia de Jesús Sacramentado, más conocida como Chiquitunga Guggiari, la primera paraguaya que está camino a ser declarada santa, será el tema central de un congreso organizado por los 50 años de su muerte.

El encuentro arranca hoy martes a las 19 horas, y se extiende hasta el domingo 22. La actividad se desarrolla en el salón Conferpar (Quesada 4.336 casi Mariano Molas).

Las jornadas girarán en torno al testimonio de vida y experiencia de Dios de la paraguaya, quien a inicios de este año recibió el título de Sierva de Dios por parte del Vaticano. Ese título es el primer grado que la Iglesia Católica otorga a una persona candidata a ser santa.

La inauguración del congreso es a las 19 horas, al igual que la exposición con Jorge Presentado, delegado provincial carmelita, el sacerdote Julio Félix Barco y Mons. Pastor Cuquejo, Arzobispo de Asunción.

Mañana, de las 18 a las 19 horas, se realizará un diálogo con las hermanas de Chiquitunga. Luego, de 19.30 a 21.30, Sady Saguier hablará sobre la vida de la carmelita y el padre Flaminio Benítez se referirá a la vocación y realización personal de cada ser humano, en base a la vida de Chiquitunga Guggiari.

El jueves 19, de 18 a 19, darán declaraciones las personas que la conocieron, y de 19.30 a 21.30 hablará sobre su testimonio y mensaje de juventud el padre Pedro Tomás Navajas, quien vendrá desde España. Así también, Julio Félix Barco, de Uruguay hablará sobre religiosidad popular e interioridad.

Entre otras actividades, se proyectará el audiovisual Jazmines del alma, sobre la vida de Chiquitunga, preparado por el realizador nacional Juan Carlos Maneglia.

Leer mas >>

lunes 16 de noviembre de 2009

“Hacer poco, no hacer nada y hacer daño”: Meditación oportuna para quien quiera hacer algo bueno.

Rafael Ibarguren EP, Presb
Mucho bien se puede y se debe hacer. Es una obligación hacer buenas obras. Ya el apóstol Santiago nos enseña que la fe sin obras no cuenta.
Pienso en el caso de un celoso ministro de Dios que quiera trabajar en este Año Sacerdotal con constancia y fecundidad en la conversión de las almas y en la regeneración de la sociedad, elaborando para ello sabios planes de acción. Sabios en la teoría y sabios en la ejecución.
Lo poco que pueda hacer tendrá ciertamente mucho valor, porque viendo cuanto el mal se proclama y se realiza en el mundo de hoy, nunca será suficiente hacer pesar en la balanza el peso de las buenas obras que tanto escasean. Las hay, sí. Pero muy localizadas y sofocadas. Manos a la obra: es preciso trabajar!
Entretanto… no es la acción lo que más pesa en la economía divina cuando se trata de computar méritos. No es la acción, es la oración. Nos lo dice magistralmente San Juan de la Cruz, con su insuperable pluma de doctor y literato.oracao
“Adviertan aquí los que son muy activos que piensan ceñir el mundo con sus predicaciones y obras exteriores, que mucho más provecho harían a la Iglesia y mucho más agradarían a Dios –dejando aparte el buen ejemplo que de sí darían- si gastasen siquiera la mitad de ese tiempo en estarse en oración con Dios.
Cierto, entonces harían más y con menos trabajo con una obra que con mil, mereciéndolo su oración y habiendo cobrado fuerzas espirituales, porque de otra manera, todo es martillar y hacer poco más que nada, y a veces nada y aún a veces daño…”
¡Atención a los predicadores, y mentores de obras exteriores…necesarias!
Leer mas >>

domingo 15 de noviembre de 2009

Corazón de María es "tierra buena" para la Palabra de Dios, dice el Papa


Un nutrido grupo de fieles y peregrinos se dio cita este mediodía en la Plaza de San Pedro para rezar el Ángelus dominical con el Papa Benedicto XVI, quien al introducir la oración mariana recordó que quien acoge la Palabra de Dios da verdaderamente fruto, pues posee en sí un potente principio de transformación que se manifiesta en la bondad una vida animada por la caridad.

"Agradezcamos al Señor que nos ha permitido completar, una vez más, este camino de fe", dijo el Papa refiriéndose al Año litúrgico, agregando que éste se trata de "un don inestimable, que nos permite vivir en la historia el misterio de Cristo, acogiendo en nuestra existencia personal y comunitaria la semilla de la Palabra de Dios, semilla de eternidad que transforma desde el interior este mundo y lo abre al Reino de los Cielos".

Seguidamente el Pontífice reflexionó sobre una frase del Evangelio de hoy: "El cielo y la tierra pasarán, mas mi palabra no pasará" resaltando "la expresión 'cielo y tierra' es frecuente en la Biblia para indicar todo el universo, la totalidad del cosmos. Jesús declara que todo aquello está destinado a 'pasar'. Toda la creación está marcada por la finitud: no existe confusión alguna entre creado y Creador, sino más bien una diferencia neta. Así, Jesús afirma que sus palabras 'no pasarán', es decir, están de la parte de Dios y por ello son eternas".

"En una célebre parábola –continuó el Papa- Cristo se paragona al sembrador y explica que la semilla es la Palabra: aquellos que la escuchan, la acogen y dan fruto, son parte del Reino de Dios, es decir, viven bajo su señoría; permanecen en el mundo, mas no son del mundo; llevan en sí un germen de eternidad, un principio de transformación que se manifiesta desde ya en una vida buena, animada por la caridad, y que al final producirá la resurrección de la carne".

Más adelante el Papa destacó la figura de la Virgen María cual "signo viviente de esta verdad. Su corazón fue 'tierra buena' que acogió con plena disponibilidad la Palabra de Dios, de modo que toda su existencia, transformada según la imagen del Hijo, fue introducida en la eternidad, alma y cuerpo, anticipando la vocación eterna de todo ser humano".

Finalmente, el Papa rezó el Ángelus con todos los presentes, los saludó en diversos idiomas e impartió su Bendición Apostólica.
Leer mas >>

sábado 14 de noviembre de 2009

Invitación Heraldos del Evangelio

Asista junto con su familia a la misa soleminzada por el Coro de los Heraldos del Evangelio este domingo 15 de noviembre en la Iglesia de San Rafael de Montes de Oca a las 10:00 a.m.
Leer mas >>

Católicos tienen que anunciar a Cristo en Internet, dice autoridad vaticana


El Secretario del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Mons. Paul Tighe, señaló que los católicos, cuando están en Internet, "no anuncian un mensaje cualquiera" sino que están allí también para "anunciar, explicar, profundizar la Palabra de Cristo, que puede tocar los corazones de todos y que nos invita continuamente a un camino común de fe y servicio".

Así lo expresó el Prelado en su intervención en la reunión de la Comisión Episcopal Europea para los Medios (CEEM) que se realizar en el Vaticano. Seguidamente resaltó la importancia de que los católicos entiendan y conozcan la potencialidad de Internet. "El desafío para nosotros hombres de Iglesia está en pensar en cómo podemos estar presentes en este mundo de manera útil e inteligente. No es solo un problema tecnológico. Es necesario encontrar una estrategia, el lenguaje justo para expresar los contenidos de nuestro ministerio, de nuestra misión, un lenguaje que no sea solo textual sino también visual, que atraiga al visitante también con las imágenes", dijo el Prelado.

Al hablar luego del desafío del relativismo, Mons. Tighe destacó que para vencerlo es "fundamental dar información veraz, correcta, irrefutable, dar respuestas concretas a las preguntas más urgentes. También en el mundo de la interactividad, el relativismo se combate con la certeza, con la verdad".

En la sesión de este viernes también intervinieron Christian Hernández Gallardo, de Facebook, Christophe Muller, directo de las sociedades de YouTube en el sur y este de Europa, Medio Oriente y África, Delphine Ménard, de Wikimedia France, y Evan Prodromou, de Status.net-identica.ca; quienes han explicado la filosofía, la metodología y el funcionamiento de los instrumentos que manejan en sus empresas, instrumentos que llegan a todos.

Leer mas >>

viernes 13 de noviembre de 2009

Joven escritora musulmana también defiende el crucifijo



La joven escritora de fe islámica Randa Ghazy escribió un artículo titulado "Yo musulmana, defiendo el crucifijo", en el que expresa su oposición al fallo de la Corte europea de Estrasburgo que prohíbe los crucifijos en las escuelas de Italia. El texto aparecerá en la edición de diciembre de la revista Mondo e Missione (Mundo y Misión); publicación mensual del Pontificio Instituto Missioni Estere.

En el artículo, Ghazy asegura que uno de los recuerdos más bellos de su infancia y adolescencia es el de un sacerdote de nombre Bruno y unas religiosas. "Iba con frecuencia al oratorio con mi hermanito y las hermanas nos trataban con mucha gentileza y un primor incomparables", sostiene.

Randa recuerda también en Mondo e Missione que "el Padre Bruno nos hacía reír de verdad. Cuando llegaba el momento de la Misa, mi hermano y yo nos refugiábamos para jugar fútbol de mesa y comer algunos caramelos. El Padre Bruno, cada día, nos pedía acercarnos a los otros niños que estaban por allí en la iglesia, a lo que nosotros declinábamos con un poco de vergüenza".

"Un día –prosigue la joven musulmana– el padre nos dijo: '¿y por qué no vienen y dicen sus oraciones?' Y así fue. En la Misa, yo y mi hermano recitábamos despacio las suras del Corán. De manera que, el crucifijo, en todos los tipos que recuerdo (desde la primaria hasta el fin del colegio) siempre fue para mí un símbolo de seguridad, una proyección de la grandeza del corazón de Cristo, y en parte también, del Padre Bruno".

Por ello, continúa el texto que será publicado en Mondo e Missione de diciembre, Ghazy señala: "apoyo y aliento todo posible debate entre los ciudadanos musulmanes y cristianos, toda discusión sobre la laicidad del Estado, pero en el respeto a los grandes modelos de humildad que cada uno puede encontrar en su pasado y en sus vivencias. Es decir, en el respeto recíproco".

"Apago la televisión, para no ver las continuas agresiones verbales, recuerdo al Padre Bruno y sonrío, pensando en aquellos dos pequeños musulmanes que se miraban uno al otro en aquella bella iglesia. Nostalgia, casi, de los años noventa", concluye Randa Ghazy.

Mondo e Missione alcanza algunos datos de esta joven escritora: nació en 1987 en la región de la Lombardia, sus padres son egipcios. Ha escrito tres libros: "Soñando Palestina" en el año 2002 –cuando tenía apenas 15 años– que tuvo un gran éxito con más de 20 mil copias vendidas. Este libro trata sobre la amistad entre un grupo de jóvenes en territorios ocupados.

Su segundo libro, de 2005, se titula "Prueba sangrienta" y fue publicado en 2005. En 2007 publicó "Hoy tal vez no mato a nadie", relatos de "una musulmana que no es terrorista", concluye Mondo e Missione.
Leer mas >>

miércoles 11 de noviembre de 2009

“Costa Rica marcha por la vida y la familia”;



Estimados Hermanos

El Observatorio Ciudadano por la Vida y la Familia, es una organización de hecho, independiente, plural, multidisciplinaria, que incluye varias organizaciones de la sociedad civil, y ciudadanos, comprometidos con la defensa y promoción de la vida, la familia y los derechos humanos.

Haciendo una alianza estratégica con numerosas organizaciones no gubernamentales, el Observatorio Ciudadano, realizará el día sábado 28 de noviembre del 2009, una manifestación pacífica ciudadana, denominada “Costa Rica marcha por la vida y la familia”; caminaremos por la avenida segunda, desde el Parque de la Merced hasta la Plaza de la Democracia: esperamos que la actividad reúna a no menos de cien mil costarricenses que marcharán manifestando que creen en nuestros valores.

¿Qué pretendemos con la marcha?

• Unir a todos los costarricenses que creen en la defensa de la vida humana y la familia.

• Responder a las acciones reiteradas en contra de los valores que sustentan la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural; y en contra de la familia formada por la unión de un hombre y una mujer, que es el entorno natural donde se da la vida humana.

• Conociendo que estas acciones siguen programas internacionales que obligan a los estados a incluir en nuestro ordenamiento jurídico leyes que buscan la destrucción de la institución de la familia como pilar fundamental de la sociedad y legalizar el aborto, pretendemos impedir que se continúe con las mismas y oponernos a los proyectos de ley que se encuentran en estudio en la Asamblea Legislativa.

• Mostrar la realidad: que existe una gran preocupación y molestia de parte de los costarricenses que no quieren que se modifiquen nuestras leyes.

• Teniendo en consideración que las próximas elecciones son en febrero del 2010, también pretendemos recordar a los costarricenses su responsabilidad moral al momento de emitir su voto y mostrar a los políticos el gran poder de los votantes, quienes pueden organizarse y presionar para que sus elegidos sean más cautelosos y resguarden la vida y la familia.

• Informar a la ciudadanía costarricense, que quienes creemos en la vida y la familia podemos ofrecer alternativas a los proyectos de ley y/o programas educacionales que fortalezcan la familia, protejan la vida humana y eduquen a los jóvenes en el amor, la voluntad y la responsabilidad.

¿En qué puede ayudar?

Lo más importante es el apoyo moral y real a la marcha. Esperamos contar con su presencia y la de sus conocidos, amigos y familiares. Ello nos garantizaría que un importante grupo de la población costarricense que cree en los valores de la vida y la familia asistirá al evento.

Agradecemos de antemano su anuencia a colaborar y asistir

Bendiciones!

Pbro. Ronny H. Solano Fallas, Director

Departamento Arquidiocesano de Pastoral Familiar

Arquidiócesis de San José – Costa Rica

Tel. (506) 2258-1015 ext. 227

Leer mas >>

martes 10 de noviembre de 2009

¿Quid est veritas? “Que es la verdad”


Diác. Godofredo Salazar, EP

Cuéntase que una vez estaba Santo Tomás de Aquino con los religiosos de su comunidad y estos, para gastarle una broma, comienzan a exclamar: Venid a ver un burro volando. Y esperaron con ansia para ver cómo reaccionaría su hermano de hábito. Éste, llevado de su espíritu observador, comenzó a mirar por todas partes sin divisar tal fenómeno, mientras los presentes estallan en carcajadas y le recriminan: Pero hombre de Dios, como puedes ser tan inocente. Tú que pareces conocerlo todo, deberías saber que es imposible que los burros vuelen. A lo que el “buey mudo”[1] respondió en tono serio: Entre que un burro vuele y que unos religiosos mientan, me parece más imposible lo segundo que lo primero[2]

jesus-e-condenadoEsta sencilla anécdota nos abre las puertas para tejer una serie de consideraciones acerca de un tema apasionante: ¿Qué es la verdad? Es la pregunta cargada de ironía que hará Poncio Pilatos, delante de Aquél que afirmó de Sí mismo: Yo doy testimonio de la verdad, y para esto he nacido y he venido al mundo. Todo el que está del lado de la verdad escucha mi voz.[3]

Pues si consideramos con detenimiento, es ese el problema más elemental que todo ser humano se plantea en lo más íntimo de su ser. En todo momento, en todo lo que observa o escucha, en todo lo que piensa o siente, es llevado por un propensión, un deseo o una inclinación de buscar una certeza, una verdad en que fundarse. Es el famoso porqué” de los niños que quieren saberlo todo; y que, en su inocencia aún no mancillada, se llenan de estupor y admiración delante de un mundo nuevo que ofrece a sus mentes ansiosas de conocer, una infinitud de interrogantes. En esta materia nuestros amables lectores, principalmente papás y mamás, pero también tíos, hermanos, abuelos, maestros y tantos otros que se relacionan con estos “pequeños preguntones” han atesorado una vasta experiencia.

Y ¿qué es, pues, la verdad? Es la misma pregunta que muchos hoy en día se hacen. Y también son muchos los intentos de respuesta que existen. Se acostumbra decir que la verdad es la conformidad entre lo que se piensa o se cree y la realidad. Así lo ha entendido fundamentalmente la filosofía, desde Aristóteles, para quien la verdad consiste en afirmar lo que es y en negar lo que no es, y la Escolástica que la define como la adecuación entre las cosas y el entendimiento: veritas est adaequatio rei et intellectus.[4]

Por su parte, con su estilo tan característico, Santa Teresa de Jesús define la verdad como unida necesariamente a la humildad. Escuchemos lo que la ella misma escribe en su famoso libro de Las Moradas o Castillo interior[5] acerca de la verdad y su estrecha afinidad con la virtud que sirve de fundamento a todas las demás:

También acaece ansí muy de presto, y de manera que no se puede decir, mostrar Dios en sí mesmo una verdad, que parece deja escurecidas todas las que hay en las criaturas, y muy claro dado a entender, que Él solo es verdad, que no puede mentir; y dase bien a entender lo que dice David en un Salmo, que todo hombre es mentiroso, lo que no se entendiera jamás ansí anque muchas veces se oyera; es verdad que no puede faltar. Acuérdaseme de Pilatos, lo mucho que preguntaba a nuestro Señor, cuando en su Pasión le dijo qué era verdad, y lo poco que entendemos acá de esta suma verdad. Yo quisiera poder dar más a entender en este caso, mas no se puede decir.

Saquemos de aquí, hermanas, que para conformarnos con nuestro Dios y Esposo en algo, será bien que estudiemos siempre mucho de andar en esta verdad. No digo sólo que no digamos mentira, que en eso, gloria a Dios, ya veo que traéis gran cuenta en estas casas con no decirla por ninguna cosa, sino que andemos en verdad adelante de Dios y de las gentes, de cuantas maneras pudiéramos; en especial no quiriendo nos tengan por mejores de lo que somos, y en nuestras obras dando a Dios lo que es suyo, y a nosotras lo que es nuestro, y procurando sacar en todo la verdad, y ansí ternemos en poco este mundo, que es todo mentira y falsedad, y como tal no es durable. Una vez estaba yo considerando por qué razón era nuestro Señor tan amigo de esta virtud de la humildad, y púsoseme delante, a mi parecer sin considerarlo, sino de presto, esto: que es porque Dios es suma verdad, y la humildad es andar en verdad, que lo es muy grande no tener cosa buena de nosotros, sino la miseria y ser nada; y quien esto no entiende, anda en mentira. A quien más lo entiende agrada más a la suma verdad, porque anda en ella. Plega a Dios, hermanas, nos haga merced de no salir jamás de este propio conocimiento. Amén.

Aquí nos enseña la insigne mística de Ávila la actitud que la criatura humana debe asumir delante de su Dios y Creador, reconociendo su soberanía y omnipotencia. Lo que implica, además, reconocer en nosotros –y en los otros– las cualidades, virtudes o dones que el Creador haya otorgado en su infinita misericordia, al tiempo que reconocemos nuestros pecados, defectos y errores, los cuales debemos no solo detestar sino sobre todo enmendar.

Es célebre esta afirmación del Aquinate: Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Santo est [6] con la cual nos quiere enseñar que aquellas verdades alcanzadas por la razón -en cuanto sean ontológicamente verdaderas- provienen de Dios, que siendo la Suma Verdad no se contradice a Sí mismo. Este infatigable anhelo por la verdad le mereció al Doctor Angélico el reconocimiento de los Sumos Pontífices, es de destacar el del Papa Pablo VI[7]:

Tal afán de buscar la verdad, entregándose a ella sin escatimar ningún esfuerzo -afán que Santo Tomás consideró misión específica de toda su vida y que cumplió egregiamente con su magisterio y con sus escritos- hace que pueda llamársele con todo derecho “apóstol de la verdad y que pueda proponerse como ejemplo a todos los que desempeñan la función de enseñar. Pero brilla también ante nuestros ojos como modelo admirable de erudito cristiano que, para captar las nuevas inquietudes y responder a las exigencias nuevas del progreso cultural, no siente la necesidad de salir fuera del cauce de la fe, de la tradición y del Magisterio, que le proporcionan las riquezas del pasado y el sello de la verdad divina.


[1] Así apodaron sus compañeros al joven Tomás cuando era estudiante porque seguía las lecciones con extrema atención y calma, sin pronunciar palabra, además de que se caracterizaba por ser grande y corpulento. Cierta vez, su maestro San Alberto Magno, sabedor de este mote, profetiza al respecto de su alumno: Algún día los mugidos de este buey se escucharán en el mundo entero. (Cfr. Louis de Wohl. La luz apacible. Ediciones Palabra, Madrid: 2001, p. 208)

[2] Cfr. Pablo da Silveira. Historias de filósofos. Buenos Aires: Ed. Alfaguara, 1997, p. 88.

[3] Jn. 18, 37

[4] cf. De Veritate q. 1a. 1; Summa Theologica I, q. 16, a. 2 ad 2

[5] Sexta morada, cap. X

[6] Toda verdad, quienquiera que la diga, procede del Espíritu Santo. (Sum. Theol., I-II, q. 109, a. 1 ad 1.)

[7] Carta Apostólica Lumen Ecclesiae N°10 (20 de noviembre de 1974) con motivo del VII centenario de la muerte de Santo Tomás de Aquino

Leer mas >>

lunes 9 de noviembre de 2009

Continua polémica en Italia a causa del retiro de los crucifijos


Roma, (Lunes, 09-11-09, Gaudium Press) El crucifijo que simboliza el amor del Padre hacia sus hijos y el sacrificio de Dios para la salvación del hombre, es uno de los símbolos más representativos e importantes dentro de la religión católica.

La imagen de Cristo en la cruz es reconocida en el mundo entero por millones de fieles que ven en ella cruz la entrega total de Dios a los hombres. Entretanto, recientemente son diversos los pronunciamientos generados frente a la exposición de este símbolo en espacios públicos. Por ejemplo, en España, el colegio público Macías Picavea de Valladolid, se vio envuelto en una discusión frente a la pertinencia de la presencia del crucifijo en las aulas de clases, luego de que se emitiera una sentencia pidiendo que estos fueran retirados.

Fue precisamente esto lo que se desató en Italia, a partir del año 2002, cuando la ciudadana italiana de origen finlandés, Soile Lautsi, solicitará al instituto público Vittorino da Feltre, de Abano Terme (Padua), al que asistían sus hijos, que se retirasen los crucifijos del centro educativo.

Lautsi, tras la negativa por parte del instituto, acudió a los tribunales italianos, y después de varios intentos el recurso llegó a manos de la Corte Europea de Derechos Humanos, la cual emitió la semana pasada un fallo a favor, declarando que la presencia de los crucifijos en las aulas es "una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y de "la libertad de religión de los alumnos". Además la corte expresa que "no comprende cómo la exposición del crucifijo puede servir al pluralismo educativo, esencial para la conservación de una sociedad democrática".

Reacciones

Múltiples reacciones ha suscitado la decisión de la corte. El Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Tarcisio Bertone, declaró que el fallo es "una verdadera perdida", además porque el crucifijo "es símbolo de amor universal, no de exclusión sino de acogida".
En el mismo sentido, el padre Federico Lombardi, expresó en declaraciones emitidas por Radio Vaticano, que "es grave querer marginar del mundo educativo un signo fundamental de la importancia de los valores religiosos en la historia y en la cultura italiana". "Sorprende, además, -continuó el sacerdote- que un tribunal europeo intervenga seriamente en una materia vinculada muy profundamente a la identidad histórica, cultural y espiritual del pueblo italiano. No es este el camino adecuado para atraernos a amar y compartir más la idea europea que, como católicos italianos, hemos sostenido fuertemente desde sus orígenes".

No pocos políticos, como Silvio Berlusconi -quien afirmó que la sentencia es un intento por negar las raíces cristianas de Europa- han develado su descontento frente a la decisión.

La Ministra de educación italiana Mariastella Gelmini afirmó, que "la presencia de los crucifijos en las aulas no significa una adhesión al catolicismo, sino que representa nuestra tradición", pues es innegable no reconocer la influencia de la religión católica en la construcción de la historia italiana.

Giuseppe Fiorentino y Francesco M. Valiante, en L'Osservatore Romano han expresado resumiendo el parecer de muchos que, la decisión de los jueces de Estrasburgo parece inspirada en una idea de laicidad del Estado, que lleva a marginar la contribución de la religión a la vida pública.

Leer mas >>

domingo 8 de noviembre de 2009

Tras la sentencia de la Corte Europea de Estrasburgo: "Nosotros no lo quitamos". Ahora en Italia, crucifijos donde no los había


Roma (Viernes, 06-11-2009, Gaudium Press) En San Remo, ciudad famosa por su festival musical, el alcalde ha ordenado hacer una indagación para poner crucifijos en las escuelas donde no los hay. En Sassuolo, provincia de Módena, la comuna de la ciudad ha comprado 50 para distribuir entre todos los institutos. Lo mismo ha hecho la Junta Provincial de Trapani, que ha ordenado 72, los cuales fueron pagados por el presidente y sus asesores, refiere el cotidiano italiano Avvenire. Numerosas reacciones ha suscitado la decisión de la Corte Europea de Estrasburgo de prohibir el uso de crucifijos en las escuelas de Italia. En las empresas, en la academia, por todas partes, hay repercusiones.

En Montegrotto Terme (Padua), poco después de conocerse la decisión, en los avisos luminosos -que utiliza la administración para comunicarse con los ciudadanos- apareció un crucifijo con el lema ‘Nosotros no lo quitamos'. Por su parte, el alcalde de Trieste asegura: "Mientras esté aquí no se quitará ni siquiera uno." A su vez, el alcalde de Galzignano Terme (Padua), ha emitido una verdadera provocación: obligación de colocar el crucifijo en todos los edificios públicos, tras lo cual se realizarán inspecciones quincenales para garantizar el cumplimiento de la norma y 500 euros de multa para los infractores.

En pocas horas un nuevo grupo en la red social Facebook, "Sì al crocifisso nelle scuole" (Sí al crucifijo en la escuela), recogió más de 24 mil adhesiones y activó una dirección electrónica para enviar comentarios.

No son pocos los que no se quedan en la mera protesta. El alcalde de Asís, además del crucifijo, quiere que en la oficinas públicas se exponga el pesebre, dado que -entre otras cosas- existe una petición para que la Unesco lo reconozca como patrimonio mundial.

De hecho, en el mismo lugar donde se originó la medida, la petición de retiro del crucifijo es un acontecimiento marginal. El decano del Instituto "Vittorino da Feltre", frecuentado por los hijos de la señora que inició el caso ante la Corte Europea, señala que desde el 2002, fecha de la primera acción legal, ninguna familia ha pedido que se retire los crucifijos de las aulas. Esto "demuestra que la integración y la inclusión promovida por la escuela han funcionado".

Leer mas >>

sábado 7 de noviembre de 2009

Nos hacemos viejos porque desertamos de nuestro ideal.Los años arrugan la piel, renunciar a un ideal arruga el alma


Uno de los grandes temores que angustian a los hombres sin fe , sin duda alguna, es el miedo a envejecer.
El cristianismo, por el contrario,reconoce esta suprema realidad que es el alma y da así , a la existencia del hombre un carácterque trasciende esta tierra y se vuelve para la eternidad.Hay mayores razones para vivir que la propia vida. Con estas vistas sobrenaturales, bien comprendemos como hombres de gran valor humano y espiritual, por ejemplo, San Juan Bosco, San Pío X o San Pío de Pietrelcina , caminaron con tanta seguridad,alegría y hasta ufanía en vías de la ancianidad.En cada uno el cuerpo envejeció, pero el espíritu permaneció joven, al estar siempre ellos vueltos para el supremo ideal que es la gloria de Dios y el bien del prójimo.
Samuel Ullman supo traducir esta cautivante cuestión tan bien solucionada por la enseñanza cristiana:
"La juventud no corresponde a un período de nuestra vida , en cambio sí corresponde a un estado de espíritu , un predicado sobre la imaginación,una intensidad emotiva, una victoria del coraje sobre la timidez , del gusto por la aventura sobre el amor al confort.No envejecemos por haber vivido cierto número de años.Nos hacemos viejos porque desertamos de nuestro ideal.Los años arrugan la piel, renunciar a un ideal arruga el alma.
La preocupaciones, las dudas, los temores y las desesperaciones, ellos son los enemigos que, lentamente , nos hacen inclinarnos hacia la tierra y volvernos polvo antes de la muerte.Joven es aquél que se asombra y se maravilla.
Serás tan joven cuanto lo sea tu fe, tan viejo cuando lo sea tu duda, tan joven cuanto sea tu confianza en si mismo , tan viejo cuanto lo sea tu abatimiento.
Un día en el caso de que tu corazón haya sido picado por el pesimismo y roído por el cinismo , Pueda Dios tener pena de tu pobre alma de anciano!
Padre Fernando Gioia.
Leer mas >>

jueves 5 de noviembre de 2009

Fenómeno en España: convento de clausura atrae a decenas de jóvenes profesionales

Una religiosa de 43 años, convertida en una de las prioras más jóvenes de su orden religiosa, ha revolucionado un antiguo convento de contemplativas Clarisas en España, convirtiéndolo en un imán para decenas de jóvenes mujeres profesionales.

Sor Verónica ingresó al convento de monjas Clarisas de clausura de la Ascensión fundado en Lerma (España) en 1604, cuando éste se encontraba en una crisis vocacional.

Era el 22 de enero de 1984 y Marijose Berzosa –el nombre de Sor Verónica en el mundo- decidió, a los 18 años, dejar atrás la carrera de medicina, los amigos, las discotecas de los 80 y el baloncesto.

"Nadie me entendió. Hubo apuestas de que no iba a durar nada. Pero ellos no sentían la fuerza del huracán que me arrastraba", cuenta Sor Verónica. "Era la clásica adolescente en busca de una salida... y tomé la decisión en apenas quince días".

Sor Verónica ingresó así a un convento donde hacía 23 años no entraba una novicia.

Sor Pureza de María Lubián, de 70 años, hoy abadesa del convento en Burgos, fue su formadora, y la recuerda como "una chiquilla encantadora. Muy noble y muy buena. Tenía 18 años y un porvenir. Todo lo abandonó. Siguió la llamada de Dios. Tenía una personalidad muy rica. Siempre fue líder. Y, espiritualmente, con una gran vocación. Tuvo luchas y dificultades. Hizo un gran esfuerzo. Pero actuó la gracia del Espíritu. Y ella se dejó hacer".

El diario español El País, uno de los más favorables a la actual campaña socialista contra la Iglesia Católica en España, no pudo resistir publicar un extenso reportaje a Sor Verónica, quien según el diario, "se ha convertido en el mayor fenómeno de la Iglesia desde Teresa de Calcuta"; pues "ha hecho de aquel vetusto convento de Lerma un atractivo banderín de enganche para vocaciones femeninas que cuenta con 135 monjas con carrera y una media de edad de 35 años y un centenar más en lista de espera. Y ya ha abierto una sucursal en la localidad de La Aguilera, a 40 kilómetros de Lerma, en un enorme monasterio cedido por sus hermanos franciscanos."

"Un boom insospechado de vocaciones cuando los jesuitas tienen apenas 20 novicios en toda España; los franciscanos, cinco, y los paúles, dos. En un momento en que se importan monjas de la India, Kenia o Paraguay para evitar el cierre de conventos habitados por ancianitas, y que la mayoría de nuestros sacerdotes superan los 60 años", dice el reportaje.

El convento, durante los fines de semana, se ha convertido en un punto de acogida de centenares de peregrinos: familias numerosas, jóvenes miembros de movimientos eclesiales y grupos parroquiales llegan en autobuses para participar de las oraciones, las obras teatrales y las exhortaciones a una vida cristiana plena.

Según El País, la mayoría de las religiosas jóvenes que se han visto atraídas por la vocación de Sor Verónica "ha tenido pareja y empleo… No son monjitas de escasa teología… han sido educadas en la Iglesia de resistencia de Juan Pablo II. Son militantes… Son urbanas y con estudios. Ninguna es inmigrante. Hay cinco hermanas de la misma familia; 11 parejas de hermanas de sangre y unas gemelas. Abunda la clase media. Y los títulos universitarios. Esta comunidad ofrece un completo catálogo de abogadas, economistas, físicas y químicas; ingenieras de caminos, industriales, agrícolas y aeronáuticas; arquitectas, médicas, farmacéuticas, biólogas y fisioterapeutas; bibliotecarias, filólogas, pedagogas y fotógrafas".

Una de las hermanas de la comunidad entrevistada por El País define su clausura como "una casa abierta a los que llaman a nuestra puerta. Queremos compartir nuestra fe, dar a conocer lo que nos está pasando. Y si ven a Jesús en nosotras, adelante. España está tan pagana que hace falta que compartamos nuestra fe, no que la vivamos a solas. Es el momento de actuar".

El crecimiento del convento desde la llegada de Sor Verónica ha sido explosivo: en 1994, cuando fue nombrada maestra de novicias con sólo 28 años, ingresaron 27 hermanas. En 2002 eran 72; en 2004, 92; en 2005, 105. Y 134 a finales del pasado mes de septiembre. Todas viviendo en un convento del siglo XVI construido para albergar a 32 religiosas.

Pero las religiosas cuentan ahora con un lugar dónde seguir creciendo: los Franciscanos de Lerma han prestado por 30 años el monasterio de La Aguilera, contiguo al santuario y a la tumba de San Pedro Regalado.

El monasterio se encuentra en un acelerado proceso de construcción para proporcionar un espacio moderno, funcional y bien iluminado, con energía obtenida mediante paneles solares.

El nuevo convento cuenta con 100 celdas de 10 metros cuadrados, con cama, mesa y reclinatorio; mientras se construye un locutorio con capacidad para 400 personas, una hospedería, aseos para los visitantes, y una nueva capilla.

Poco tiempo atrás, el P. Raniero Cantalamessa, Predicador de la Casa Pontificia, predicó a las 140 monjas clarisas de Lerma. La visita del Capuchino italiano fue ocasión para un emotivo reportaje emitido por la RAI (Radio y Televisión Italiana) en hora de máxima audiencia, en Italia.
Leer mas >>

Polacos en Roma celebran onomástico de Juan Pablo II


El onomástico acontece cuando se celebra el día de un santo de quien se es homónimo. Ayer era el día de San Carlos Borromeo, como el Papa Juan Pablo II, cuyo nombre de pila era Karol (Carlos) Wojtyla

Ciudad del Vaticano (Jueves, 05-11-2009, Gaudium Press) Ayer, día de San Carlos Borromeo, se conmemoraba la fiesta del onomástico de Juan Pablo II, cuyo nombre de bautismo era Karol (Carlos) Wojtyla. El onomástico de alguien ocurre el día en que se celebra un santo de quien se es homónimo.

Un grupo de polacos, que vive y trabaja en Roma, se encontraron ayer en las Grutas Vaticanas, bajo la Basílica de San Pedro, para asistir a una misa por Juan Pablo II, la cual fue presidida por Mons. Stefan Wylazek, director de la Fundación Juan Pablo II. La Eucaristía fue concelebrada por Mons. Konrad Krajewski, uno de los ceremoniarios pontificios.

Después de la muerte de Juan Pablo II -y por iniciativa de Mons. Krajewski- todos los jueves se celebra una misa en polaco en el altar central de las Grutas Vaticanas, cerca de la tumba del Papa Wojtyla. Ayer fue celebrada también una misa en la capilla de Nuestra Señora de Czestochowa, advocación de la Virgen María que mayor devoción tiene en Polonia.

Así mismo, en la audiencia general, el Santo Padre recordó el onomástico de Juan Pablo II expresando en Polaco: "En el día de San Carlos Borromeo recordamos a mi predecesor, el Siervo de Dios Juan Pablo II. Que su ejemplo de vida y enseñanza nos confirmen en la fe y nos inspiren en el camino de la santidad".

Mientras surgen rumores sobre una probable fecha de beatificación de Juan Pablo II, la Iglesia no confirma ni da detalles sobre el proceso.

Leer mas >>

miércoles 4 de noviembre de 2009

Vaticano dice que la decisión judicial de retiro de crucifijos de escuelas italianas es "miope"

Ciudad del Vaticano (Miércoles, 04-11-2009, Gaudium Press) "Es equivocado y miope querer excluir la religión de la realidad educativa" declaró este martes el padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano y director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, a la Radio Vaticana. Ayer, la Corte Europea de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, decidió favorablemente a la petición de la madre de dos alumnos y castigó al Estado italiano por la presencia de crucifijos en las escuelas del país. El caso se venía estudiando desde hace años.

La sentencia fue emitida en respuesta a la reivindicación de la italiana de origen finlandesa Soile Lautsi, que pidió al colegio de sus hijos que retirase el crucifijo de las salas de clase, alegando que la representación hería al principio del laicismo en el cual quería educarlos.

El caso pasó por el Tribunal Constitucional italiano - que dijo no tener jurisdicción sobre el asunto -, por un tribunal administrativo del país y por el Consejo de Estado de Italia, que rechazó la reivindicación, lo que hizo que la cuestión llegase a Estrasburgo.

Desde cuando

En 2006, la Justicia italiana archivó el caso y Soile recurrió a la corte europea. Ayer, en comunicado, el órgano justificó su decisión afirmando que "la presencia de crucifijos podría ser interpretada por alumnos de todas las edades como una señal religiosa; ellos sentirían como si estuviesen siendo educados en un ambiente escolar que carga la marca de determinada religión".

El tribunal evaluó que la exposición de símbolos católicos configura una "violación [de los derechos] de los padres de educar a sus hijos según sus propias convicciones" y una "violación de la libertad de religión de los alumnos". Según el Tribunal europeo, la presencia del símbolo podría "causar malestar a los alumnos practicantes de otras religiones o ateos".

Además del retiro de los crucifijos, la Corte Europea condenó a Italia a pagar 5 mil euros de indemnización a la italiana.
Según el P. Federico Lombardi, la Iglesia católica recibió la decisión judicial con "estupor y amargura". "Impresiona que una Corte Europea intervenga fuertemente en un asunto muy profundamente ligado a la identidad histórica, cultural y espiritual del pueblo italiano", resaltó.

Dijo también que "el crucifijo siempre fue una señal de ofrecimiento del amor de Dios, de unión y acogida para toda la humanidad. Lamento que sea considerada como una señal de división, de exclusión o de limitación de la libertad".

Habla el portavoz vaticano

"Es grave querer privar al mundo educativo de una señal fundamental de la importancia de los valores religiosos en la historia y la cultura italianas. La religión da una contribución preciosa a la formación y al crecimiento moral de las personas, y es un componente esencial de nuestra civilización", destacó el portavoz vaticano.

El gobierno italiano informó que apelará la decisión, informó a Ansa el magistrado Nicola Lettieri, que defiende al país ante la Corte Europea de Derechos Humanos. La ministra de Educación, Mariastella Gelmini, alegó que el crucifijo es un símbolo de la tradición del país: "Nadie quiere imponer la religión católica, mucho menos con el crucifijo".

El ministro de Relaciones Exteriores, Franco Frattini, dijo que la Corte dio un "golpe mortal en una Europa de valores y derechos", agregando que eso es un mal precedente para otros países.

Italia es una de las naciones con población más católica en el mundo. Más de 96% de los cristianos del país - que llegan a 80% de la población - se definen católicos. La exposición de crucifijos en escuelas se tornó obligatoria con dos leyes datadas de 1920 - pero, desde 1984, cuando el catolicismo dejó de ser la religión oficial, han sido cumplidas con menos rigor.


Leer mas >>

lunes 2 de noviembre de 2009

Ángelus: “¡No tengáis miedo a ser santos!


En la solemnidad de hoy de Todos los Santos, el Santo Padre Benedicto XVI ha recordado -durante su alocución previa al rezo mariano del Ángelus en este primer domingo de noviembre-, que esta fiesta reaviva la esperanza en la vida eterna.

Domingo, 1 nov (RV).- En la solemnidad de hoy de Todos los Santos, el Santo Padre Benedicto XVI ha recordado -durante su alocución previa al rezo mariano del Ángelus en este primer domingo de noviembre-, que esta fiesta reaviva la esperanza en la vida eterna. Y en este sentido el Pontífice ha evocado, en este Año Sacerdotal, a los sacerdotes santos, es decir, aquellos canonizados y aquellos que conoce el Señor. "Cada uno de nosotros -ha enfatizado el Papa- conserva el grato recuerdo de algunos de ellos que nos han ayudado a crecer en la fe y nos han hecho sentir la bondad y la cercanía de Dios".

El Santo Padre ha recordado sobre este tema, que este año conmemoramos los 14 siglos de la transformación del Pantheon -uno de los monumentos romanos más antiguos y célebres- al culto cristiano, dedicado a la Virgen María y a todos los Mártires. De este modo, ha señalado Benedicto XVI, el templo de todas las divinidades paganas se transformaba en la memoria de aquellos que, como dice el libro del Apocalipsis, "son los que vienen de la gran tribulación; han lavado sus vestiduras y las han blanqueado con la sangre del Cordero" (Ap 7,14).

Tras la celebración de hoy de Todos los Santos, mañana lunes 2 de noviembre, conmemoraremos a los difuntos. Benedicto XVI ha invitado durante su alocución previa al Ángelus, a vivir esta fiesta "según el auténtico espíritu cristiano, es decir, en la luz que proviene del Misterio pascual". Porque Cristo ha muerto y resucitado, y nos ha abierto el camino a la casa del Padre, el Reino de la vida y de la paz.

"Por lo que mientras visitamos los cementerios -ha dicho- recordemos que allí, en las tumbas, reposan los restos mortales de nuestros seres queridos a la espera de la resurrección final. Mientras que sus almas -como dice la Escritura- ya están en las manos de Dios. Por lo tanto, el modo más justo y eficaz de honrarlos es rezar por ellos, ofreciendo actos de fe, de esperanza y de caridad".

Por este motivo el Papa ha solicitado que, en unión al Sacrificio eucarístico, "podamos interceder por su salvación eterna, y experimentar la comunión más profunda, a la espera de encontrarnos juntos, y disfrutar para siempre del Amor que nos ha creado y redimido".

"No estamos nunca solos", ha exclamado el Papa, evidenciando que formamos parte de una "compañía" espiritual en la que reina una profunda solidaridad: "el bien de cada uno va en ventaja de todos y, a la inversa, la felicidad común se irradia individualmente. Es un misterio que, de algún modo, podemos ya experimentar en la familia, y en la amistad, especialmente en la comunidad espiritual de la Iglesia".

Seguidamente el Santo Padre ha dirigido el rezo mariano del Ángelus, recordando después, que han pasado diez años desde la firma de la Declaración Conjunta, entre la Federación Luterana Mundial y la Iglesia católica, sobre la Doctrina de la Justificación. El día de la firma, el Siervo de Dios Juan Pablo II definió la Declaración como "una piedra miliar sobre el difícil camino de la recomposición de la plena unidad entre los cristianos".

El documento, ratificado el 31 de octubre de 1999 y al que en 2006 se unió el Consejo Metodista Mundial, supuso el consenso entre luteranos y católicos sobre verdades fundamentales de la doctrina de la justificación, "verdades -ha dicho el Papa- que nos conducen al corazón mismo del Evangelio y a cuestiones esenciales de nuestra vida". Es decir, que somos acogidos y redimidos por Dios; que nuestra existencia se inscribe en el horizonte de la gracia y está guiada por un Dios misericordioso que perdona nuestros pecados y nos llama a una nueva vida siguiendo a su Hijo; que vivimos de la gracia de Dios y estamos llamados a responder a su don; y que todo esto nos libera del miedo y nos infunde esperanza y ánimo en un mundo lleno de incertidumbres, inquietudes y sufrimiento".

Entonces, este aniversario "es una ocasión para recordar la verdad sobre la justificación del hombre, testimoniada juntos, para reunirnos en celebraciones ecuménicas y para profundizar ulteriormente dichas temáticas y otras que son objeto del diálogo ecuménico. Espero de corazón que este importante aniversario, contribuya a hacer progresar el camino hacia la unidad plena y visible de todos los discípulos de Cristo".

Y tras este mensaje de unidad, el Papa ha saludado en varios idiomas a todos los fieles presentes en la plaza de San Pedro del Vaticano, dirigiéndose en particular a los participantes en la segunda edición de la "Carrera de los Santos" organizada hoy por la congregación salesiana por las calles de Roma.

Les dejamos a continuación con el saludo que Benedicto XVI ha dirigido a los peregrinos de lengua española: "Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española que participan en esta oración mariana. En la solemnidad de Todos los Santos, os invito a contemplar a los mejores hijos de la Iglesia, que nos estimulan con su ejemplo y ayudan con su intercesión a vivir para alabanza de la Trinidad, rechazando lo que es indigno de nuestra condición de cristianos y tendiendo con humildad a la perfección del amor. Sin complejos ni mediocridades, seguid con alegría las huellas de Cristo, haciéndoos conformes a su imagen y siendo obedientes en todo a la voluntad del Padre. ¡No tengáis miedo a ser santos! Es el mejor servicio que podéis prestar a vuestros hermanos. Muchas gracias".

Leer mas >>

Una Mañana con María en Managua, Nicaragua

"Una Mañana con María" se realizó el pasado fin de semana en Managua, Nicaragua. La actividad contó con la asistencia de los participantes del Apostolado del Oratorio María Reina de los Corazones.


El coro de los Heraldos del Evangelio de Costa Rica solemnizó la Eucarístía, celebrada por el Nuncio Apostólico en Nicaragua, quien coronó la Imagen Peregrina del Inmaculado Corazón de María.

Leer mas >>

miércoles 28 de octubre de 2009

UM LUGAR DE PURIFICAÇÃO


Que local misterioso é esse entre a terra e o Céu, cujos "habitantes" pedem veementemente nossa ajuda e também podem nos beneficiar?

Carlos Werner Benjumea

Entra em acordo sem demora com o teu adversário, enquanto estás em caminho com ele, para não suceder que te entregue ao juiz, e o juiz te entregue ao seu ministro e sejas posto em prisão.

Em verdade te digo: dali não sairás antes de teres pago o último centavo" (Mt 5, 25-26).

Jesus estava falando aos Apóstolos a respeito das punições que esperam os pecadores após a morte. Antes se referira ao fogo da geena - o Inferno -, uma prisão perpétua, eterna. Mas aqui Ele fala de um cárcere do qual se poderá sair, desde que seja pago o débito, até o último centavo.

Essa prisão temporária, um estado de purificação para os que morrem cristãmente sem terem atingido a perfeição, é o Purgatório. Lugar misterioso, mas onde reina a esperança e os gemidos de dor são entremeados por cânticos de amor a Deus.

Caro leitor, eis um assunto do qual se fala pouco, mas cujo conhecimento é vital para nós e para nossos entes querido s que já partiram desta vida.

Convido-o a repassar comigo diversos aspectos desse importante tema.

A festa de Finados

No dia 2 de novembro, a sagrada Liturgia se lembra de modo especial dos fiéis defuntos. Depois de ter celebrado - no dia anterior, festa de Todos os Santos - os triunfos de seus filhos que já alcançaram a glória do Céu, a Igreja dirige seu maternal desvelo para aqueles que sofrem no Purgatório e clamam com o salmista: "Tirai-me desta prisão, para que possa agradecer ao vosso nome. Os justos virão rodear-me, quando me tiverdes feito este benefício" (Sl 141, 8).

A gênese dessa celebração está na famosa abadia de Cluny, quando seu quinto Abade, Santo Odilon, instituiu no calendário litúrgico cluniacense a "Festa dos Mortos", dando especial oportunidade a seus monges de interceder pelos defuntos, ajudando-os a alcançarem a bemaventurança do Céu.

A partir de Cluny, essa comemoração foi-se estendendo entre os fiéis até ser incluída no Calendário Litúrgico da Igreja, tornando- se uma devoção habitual, em todo o mundo católico.

Talvez o leitor, como milhares de outros fiéis, tenha o costume de visitar o cemitério nesse dia, para recordar os familiares e amigos falecidos, e por eles orar. Muitos cristãos, porém, não prestam ouvidos aos apelos de seu coração, que os move a sentir saudades de seus entes queridos e a aliviálos com uma prece. Talvez por falta de cultura religiosa, ou por falta de alguém que as incentive ou oriente, muitas pessoas nem vêem a necessidade de rezar pelas almas dos falecidos.

A inúmeras outras, a existência do Purgatório causa estranheza e antipatia.

Seja como for, tanto por amor às almas que esperam ver-se livres de suas manchas para entrarem no Paraíso, quanto para estimular em nós a caridade para com esses irmãos necessitados, como também para nosso próprio proveito, vejamos o "porquê" e o "para quê" da existência do Purgatório.

Purificação necessária para entrar no Céu

Sabemos que a Igreja Católica é una. É o que rezamos no Credo.

Entretanto, os membros da Igreja não estão todos aqui, entre nós, mas em lugares diversos, como diz o Concílio Vaticano II. Alguns "peregrinam sobre a terra, outros, passada esta vida, são purificados, outros, finalmente, são glorificados" (Lumen Gentium, 49).

Entre a terra e o Céu não é raro acontecer, no itinerário da alma fiel, um estágio intermediário de purificação. Segundo nos ensina o Catecismo da Igreja Católica, por aí passam "os que morrem na graça e na amizade de Deus, mas não estão perfeitamente purificados".

Por isso "passam, após sua morte, por uma purificação, a fim de obter a santidade necessária para entrar na alegria do Céu" (nº 1030).

Esse estado de purificação nada tem a ver com o castigo dos condenados ao Inferno, pois as almas do Purgatório têm a certeza de haver conquistado o Céu, mesmo que sua entrada ali tenha sido adiada por causa de seus resíduos de pecado.

A primeira epístola aos Coríntios faz referência ao exame a que serão submetidos os cristãos, os quais, havendo recebido a Fé, devem continuar em si a obra de sua santificação. Cada um será examinado no respeitante ao grau de perfeição que atingiu: "Se alguém edifica sobre este fundamento, com ouro, ou com prata, ou com pedras preciosas, com madeira, ou com feno, ou com palha, a obra de cada um aparecerá.

O dia (do julgamento) demonstrá- lo-á. Será descoberto pelo fogo; o fogo provará o que vale o trabalho de cada um. Se a construção resistir, o construtor receberá a recompensa. Se pegar fogo, arcará com os danos. Ele será salvo, porém passando de alguma maneira através do fogo" (1Cor 3, 12-15). "Ele será salvo", diz o Apóstolo, excluindo o fogo do Inferno, no qual ninguém pode ser salvo, e se referindo ao fogo temporário do Purgatório.

Comentando este e outros trechos da Sagrada Escritura, a Tradição da Igreja nos fala do fogo destinado a limpar a alma, como explica São Gregório Magno em seus Diálogos: "Com relação a certas faltas leves, é necessário crer que, antes do Juízo, existe um fogo purificador, como afirma Aquele que é a Verdade, ao dizer que, se alguém pronunciou uma blasfêmia contra o Espírito Santo, essa pessoa não será perdoada nem neste século nem no futuro (Mt 12, 31). Por essa frase, podemos entender que algumas faltas podem ser perdoadas neste século, mas outras no século futuro".

Por que existe o Purgatório?

Será Deus tão rigoroso a ponto de não tolerar nem mesmo a menor imperfeição, limpando-a com penas severas? Esta pergunta facilmente pode nos vir à mente.

Em primeiro lugar, devemos nos lembrar desta verdade: depois de nossa morte, não seremos julgados segundo nossos próprios critérios, pois "o que o homem vê não é o que importa: o homem vê a face, mas o Senhor olha o coração" (1Sm 16, 7). Estaremos diante de um Juiz sumamente santo e perfeito, e em seu Reino "não entrará nada de profano" (Ap 21, 27). Com efeito, na presença de Deus, de sua Luz puríssima, a alma percebe em si mesma qualquer pequeno defeito, julgando- se, ela mesma, indigna de tal majestade e grandeza. Santa Catarina de Gênova, grande mística do século XV, deixou uma obra muito profunda sobre a realidade do Purgatório e do Inferno.

Explica ela o seguinte: "Digo mais: no concernente a Deus, vejo que o Paraíso não tem portas e ali pode entrar quem quiser, pois Deus é todo misericórdia e seus braços estão sempre abertos para nos receber na glória; mas a divina Essência é tão pura - infinitamente mais pura do que podemos imaginar - que a alma, vendo nela mesma a menor das imperfeições, prefere atirar-se em mil infernos a aparecer suja na presença da divina Majestade. Sabendo então que o Purgatório está criado para a purificar, ele mesma se joga nele e encontra ali grande misericórdia: a destruição de suas faltas".

Essas manchas, a serem purificadas na outra vida, o que são? São os restos de apego exagerado às criaturas, ou seja, as imperfeições, e os pecados veniais, bem como a dívida temporal dos pecados mortais já perdoados no Sacramento da Reconciliação.

Tudo isso diminui na alma o amor de Deus.

Por causa dessas afeições desregradas se estabelece um estado de desordem em nosso interior, afastando- nos do Mandamento de amar a Deus sobre todas as coisas.

Essa é a causa pela qual, antes de permitir a uma alma subir até a glória celestial, "a justiça de Deus exige uma pena proporcional que restabeleça a ordem perturbada" (Suma Teológica, Supl. q. 71, a. 1) E a alma se sujeita ao castigo do Purgatório com alegria, em plena conformidade com a vontade do Senhor.

Seu único desejo é ver-se limpa, para poder configurar-se com Cristo.

As almas nesse estado "purificamse", diz São Francisco de Sales, "voluntariamente, amorosamente, porque assim Deus o quer" e "porque estão certas de sua salvação, com uma esperança inigualável".

A pena do Purgatório

As dores infligidas nesse local de purificação são "tão intensas que a menor pena do Purgatório ultrapassa a maior desta vida" (Suma Teológica, Supl., q. 71, a. 2). Mesmo assim, pondera São Francisco de Sales, "o Purgatório é um feliz estado, mais desejável que temível, pois as chamas nele existentes são chamas de amor".

Mas como entender que esse terrível sofrimento seja transpassado de amor? Na verdade, o maior tormento das almas do Purgatório - a "pena de dano" - é causado precisamente pelo amor. Essa pena consiste no adiamento da visão de Deus. Criado para amar e ser amado, o homem, ao abandonar esta terra, descobre a inefável beleza da Luz Divina e

deseja correr para Ela com todas as suas forças, como o cervo sedento corre em direção à fonte das águas. Contudo, vendo em si o defeito do pecado, fica privado temporariamente daquela presença tão pura.

Afastada, assim, d'Aquele que é a suprema e única felicidade, a alma sente um padecimento incalculável.

Para nós, que ainda somos peregrinos neste vale de lágrimas, é difícil entender a imensidade dessa dor. Vivemos sem ver a Deus, embora n'Ele creiamos. Somos como cegos de nascimento, pois nunca vimos o Sol de Justiça, que é Deus; embora sintamos seu calor, não podemos fazer idéia de seu resplendor e grandeza.

Entretanto, as almas benditas do Purgatório, logo após terem abandonado o corpo inerte, discerniram a inefável e puríssima beleza de Deus, mas não podem possuí-la imediatamente. Santa Catarina de Gênova usa uma expressiva metáfora para explicar essa dor: "Suponhamos que, no mundo inteiro, exista apenas um pão para matar a fome de todas as criaturas, e que basta olhar para esse pão para ficarem satisfeitas.

Por sua natureza, o homem saudável tem o instinto de se alimentar.

Imaginemos que ele seja capaz de se abster dos alimentos sem morrer, sem perder a força e a saúde, mas aumentando cada vez mais a fome.

Ora, sabendo que só aquele pão pode saciá-lo e que não poderá matar sua fome enquanto não o alcançar, ele sofre sacrifícios insuportáveis, os quais serão tanto maiores quanto mais longe ele estiver do pão".

Apesar de tudo, as almas do Purgatório têm a certeza de que um dia poderão se saciar de modo pleno com esse Pão da Vida, que é Jesus, nosso amor. E por isso seu sofrimento é em tudo diferente do tormento dos condenados ao Inferno, os quais nunca poderão se aproximar da Mesa do Reino dos Céus.

Esperança e desespero, eis a diferença fundamental entre esses dois lugares.

Disposição das almas no Purgatório

Por isso, há nas almas do Purgatório um matiz de alegria no meio da dor. De forma brilhante, explica- o o Papa João Paulo II, na alocução de 3 de julho de 1991: "Mesmo que a alma tenha de sujeitar-se, naquela passagem para o Céu, à purificação das últimas escórias, mediante o Purgatório, ela já está cheia de luz, de certeza, de alegria, pois sabe que pertence para sempre ao seu Deus".

E Santa Catarina de Gênova afirma: "Estou certa de que em nenhum outro lugar, excetuando o Céu, o espírito pode achar uma paz semelhante à das almas do Purgatório".

Isso ocorre porque a alma se fixa na disposição em que se encontra na hora da morte, ou seja, contra ou a favor de Deus, pois a liberdade humana termina com a morte. E tendo falecido na amizade de Deus, a alma do Purgatório se adapta com docilidade à sua santa vontade. Daí conservar a paz em meio a terríveis sofrimentos. Dos lábios do suavíssimo São Francisco de Sales ouvimos dizer que "entre o último suspiro e a eternidade, há um abismo de misericórdia".

Todos acham melhor fazer um esforço para evitá-lo. Outros, porém, sem se oporem aos anteriores, enfrentam o problema com uma ousada confiança no amor misericordioso do Senhor.

Santa Teresa de Jesus, por exemplo, diz com veemência: "Esforcemo- nos, fazendo penitência nesta vida. Como ser á suave a morte de quem a tiver feito por todos os seus pecados, e assim não precisar ir para o Purgatório!" Já sua discípula, Santa Teresinha do Menino Jesus, formula de modo surpreendente sua atitude, se nele caísse: "Se eu for para o Purgatório, ficarei muito contente; farei como os três hebreus na fornalha, caminharei entre as chamas cantando o cântico do amor".

Uma atitude não contradiz a outra, mas ambas se completam, e, mesmo se tivermos de passar por esse lugar tão doloroso, tenhamos uma confiança sem limites na bondade divina.

De qualquer modo, a Santa Igreja coloca maternalmente à nossa disposição as indulgências, para nos poupar das penas do Purgatório. Mas este tema pode ficar para outro artigo.

Ajudemos as almas benditas

Não devemos pensar só no nosso destino pessoal, mas também nos perguntarmos como podemos ajudar aquelas almas que já estão à espera da libertação. Elas não podem fazer nada por si, pois estão impossibilitadas de alcançar méritos, e dependem de nós. Interceder por elas é uma belíssima e valiosa obra de misericórdia: de certo modo, não há ninguém mais carente do que elas.

O costume de rezar pelas almas dos falecidos vem do Antigo Testamento.

Também diversos Padres da Igreja promoveram essa prática, como São Cirilo de Jerusalém, São Gregório de Nissa, Santo Ambrósio e Santo Agostinho. No século XIII, o Concílio de Lyon ensinava: "As almas são beneficiadas pelos sufrágios dos fiéis vivos, quer dizer, o sacrifício da Missa, as orações, esmolas e outras obras de piedade, as quais, segundo as leis da Igreja, os fiéis estão acostumados a oferecer uns pelos outros".

Como é bela a devoção às benditas almas do Purgatório! É agradável a Deus e nos beneficia também, levando-nos à verdadeira dimensão cristã da existência, fazendo-nos viver em contato e comunhão com o sobrenatural, e com o futuro, no sentido mais pleno da palavra. Como essas pobres almas nos ficarão agradecidas ao receber nosso auxílio! Poderão ser nossos parentes, ou até mesmo nossos pais. Poderá ser alguém que não conhecemos, e que nos dará uma afetuosa acolhida na eternidade. No Céu, e enquanto ainda estiverem no Purgatório, elas rezarão por nós, com todo o empenho, pois Deus lhes dá essa possibilidade.

oncluindo, gostaria de fazer ao prezado leitor uma proposta: reze por essas almas necessitadas, ofereça- lhes Missas, dê esmolas por elas, faça sacrifícios e consiga que outras pessoas se tornem devotas fervorosas das almas benditas.

Sabe quem será o maior beneficiado? Você mesmo!

Fontes documentais sobre o Purgatório

A doutrina católica sobre o Purgatório foi definida em especial no Concílio de Florença (1438-1445) e no de Trento (1545-1563), com base em textos da Escritura (2Mc 12,42-46; 1Cor 3,13-15) e da Tradição, conforme nos ensina o Catecismo da Igreja Católica (n.1030-1031).

A Constituição Dogmática Lumen Gentium, do Concílio Vaticano II, aborda a questão em seu número 50: "Orações pelos defuntos, culto dos santos".

Em sua solene profissão de fé intitulada Credo do Povo de Deus, feita em 30 de junho de 1968, o Papa Paulo VI inclui as almas "que se devem ainda purificar no fogo do Purgatório" (n. 28).

O Papa João Paulo II refere- se ao Purgatório em vários documentos: - Mensagem ao Cardeal Penitenciário-Mor de Roma, 20/3/98; - Carta ao Bispo de Autum, Châlon e Mâcon, Abade de Cluny, 2/6/98; - Audiência Geral de 22/7/98; - Audiência Geral de 4/8/99; - Mensagem à Superiora Geral do Instituto das Irmãs Mínimas de Nossa Senhora do Sufrágio, 2/9/2002.

(Revista Arautos do Evangelho, Nov/2006, n. 59, p. 34 a 37)

*******

Do século IV em diante, as Igrejas do Oriente celebravam uma festa comum a todos os mártires da terra. Santo Efrém compôs, para esta circunstância, um hino em que se via que em Edessa aquela festa estava fixada no dia 13 de Maio.

Na Síria, era celebrada na sexta-feira depois da Páscoa.

Numa homilia sobre os mártires, o grande São João Crisóstomo a ela se refere colocada no primeiro domingo depois de Pentecostes.

A festa dos Mártires de Toda a Terra, com o correr dos tempos, transformou-se na de Todos os Santos, instituída em honra da Bem-aventurada Mãe de Deus, a Virgem Maria, e dos santos mártires, pelo Papa Bonifácio IV, o pontífice Gregório IV, mais tarde, decretou que a festa, já celebrada de diferentes maneiras por diversas Igrejas, seria levada a efeito, com solenidade, em honra de todos os santos, perpetuamente.

A missa de Todos os Santos foi composta acidentalmente, mas é bela: O Introito de Santa Ágata, o Gradual de São Ciríaco, o Ofertório adaptado do de São Miguel alia-se à Alleluia e à Comunhão tirada dos textos evangélicos. O Evangelho é o das Beatitudes.

Quanto à colocação da festa a 1 de novembro, pensa-se quem como em todas as religiões as solenidades eram marcadas pelo ritmo das estações, que o cristianismo não tenha escapado a esta regra.

Entre os celtas, o 1 de novembro era dia de grandes solenidades. Foi a festa de Todos os Santos instituída para cristianizar as cerimônias tão queridas dos anglo-saxões e dos francos? Roma celebrava-a aos 13 de maio e somente a adotou a 1 de novembro depois que sofreu galicanas influências.

Rapidamente, a festa tornou-se popular, mais ainda quando completada com a comemoração dos fiéis defuntos.

******

Que bela festa! É como se Todos os Santos e Finados fosse uma só festa. Dum lado, a Igreja militante, sobre a terra, roga à Igreja triunfante do céu, e doutro lado, roga pela Igreja sofredora e paciente do purgatório. E as três Igrejas são uma única Igreja.

A caridade, mais forte do que a morte, uniu-as do céu à terra, e da terra ao purgatório, E é pelo mesmo sacrifício que nós agradecemos a Deus, a glória com a qual cumula os santos do céu, e imploramos a misericórdia para os santos do purgatório, santos ainda não perfeitos.

Tal sacrifício é Jesus mesmo, que santifica, uns e outros, de quem esperamos a graça de nos santificar a nós mesmos. Assim, todos se reúnem em vós, ó Jesus! Somos felizes!

Eu vos saúdo, ó bem-aventurados amigos de Deus, santos de todos os séculos e de todos os lugares do mundo! Regozijamo-nos, e muito, de tão inumerável multidão de santos. Regozijamo-nos da benevolência de Deus, que vos tem no purgatório, misericordioso, e na glória, os que tem no céu: unimo-nos a vós para louvá-lo e bendizê-lo por todo o sempre. Uni-vos vós a nós também: assim podereis obter-nos da misericórdia de Deus a graça de vos imitar. Sabeis, pela experiência, o que somos nós, os homens: fracos, miseráveis, levados ao mal, cercados de perigos por todos os lados. E qual é nosso maior inimigo? Ah., nosso maior inimigo somos nós mesmos! Rezai, pois, pedi por nós, bons e santos irmãos, a fim de que, logo, sejamos como sois; a fim de que, como vós sejamos doces e humildes de coração; a fim de que, como vós, nos conheçamos a nós mesmos; rezai, pedi para que saibamos carregar nossa cruz; para que sigamos o divino Mestre, até que, afinal, todos a vós nos reunamos, para amá-lo e bendizê-lo de todo o coração e para todo o sempre.

Considerai, ó almas, a grande, imensa profissão de santos que avança através dos séculos, da terra ao céu, que iremos engrossar, se Deus quiser.

O primeiro, aquele que rompe à frente, é o primeiro homem que foi morto sobre a terra - Abel. Abel, que Nosso Senhor mesmo canonizou, dando-lhe o nome de justo, no Evangelho. Foi Abel, a um só tempo, pastor, sacerdote e mártir.

Pastor de ovelhas, oferece-as, como sacerdote, em sacrifício a Deus. Ele, que imolava, foi imolado como mártir, por Caim, seu irmão. Embora morto, fala ainda pelo sangue. Símbolo de Jesus Cristo, é como o porta-cruz da grande procissão. E, do mesmo modo como se faz na procissão de domingo de Ramos, entrará na igreja do céu, quando Jesus Cristo, o sacerdote por excelência, abrir de par em par as portas da cruz, a sua cruz e, pelo sangue, o seu sangue. Símbolo de Jesus Cristo, pelo sacrifício e pela morte, ele o é ainda pelo caráter de ressurreição. Porque Eva nos ensina que Deus lhe deu Seth para ser substituto da primeira sociedade.

Depois de Abel, o primeiro justo, vem-lhe no encalço pai e mãe, nossos primeiros pais. Porque, logo que compreenderam a voz de Deus, Adão e Eva deixaram de ter duro o coração. Esperança, desde então, dos Filhos da mulher, que devia esmagar a cabeça da serpente, fizeram penitência das faltas e obtiveram o perdão. O Espírito Santo diz-nos, ele mesmo, na Escritura, que a Sabedoria, que é Jesus Cristo, que atende duma extremidade à outra com poder e a tudo com doçura dispõe, tira do pecado aquele que foi criado pelo pai do mundo e lhe dá a virtude de dominar todas as coisas.

Tais palavras, tiradas do livro da Sabedoria, são uma como canonização. Ainda hoje, as tradições orientais falam da longa penitência do primeiro homem.

Na ilha de Ceilão há uma alta montanha com o nome de Pico de Adão, onde se pretende que o primeiro homem chorou amargamente a falta através dos séculos, Uma tradição particular dos judeus quer que o velho Adão esteja sepultado em Jerusalém, no lugar mesmo onde o novo Adão reparou o mal das gentes. Afinal, no segundo século da era cristã, um espírito excessivo sustentou que Adão foi condenado, por toda a Igreja pelo erra que cometera.

A santa Escritura mesma, canonizou um dos primeiros ancestrais que vivia ainda: Henoc, pai de Matusalém. O livro dos Gênesis diz-nos: "Henoc caminhou com Deus."

O apóstolo São Judas dizia dos ímpios que blasfemavam contra o Evangelho: Henoc, o sétimo depois de Adão, dele profetizou, quando disse: Eis que vem o Senhor com os santos para exercer o julgamento de todos os homens, e tomar dentre eles todos os ímpios, ímpios de todas as impiedades e de todas as palavras duras que tais ímpios pecadores contra Ele proferiram.

São Paulo, o Doutor dos Gentios, disse, na Epístola aos hebreus: Pelo mérito da fé, Henoc foi elevado, para que não visse a morte; não mais foi visto, porque Deus o transportou alhures. Presume-se que para o paraíso, para um lugar de delícias, cheio dos frutos da arvora da vida, dos quais se alimenta.

Crê-se, geralmente, que no fim dos séculos, no fim do mundo cristão, Henoc virá como representante do mundo primitivo, com Elias, representante do mundo judaico, prestando testemunho do Cristo contra o inimigo capital.

Outro santo, do qual todos descendemos, aparece na procissão, na grande procissão: Noé, profeta e pregador do mundo antigo, pai e pontífice do mundo novo, que nos salvou do dilúvio por meio da arca, símbolo da Igreja católica. Foi canonizado. Vemo-lo no Gênesis, no livro da Sabedoria, no Eclesiástico, em São Pedro nas duas epístolas e em São Paulo na epístola aos hebreus.

São Pedro chama-o, na segunda epístola, o oitavo pregador da justiça, o que dá a entender que os outros oito ancestrais nossos, antes do dilúvio, pregaram também a justiça e a penitência.

Ao sair da arca, o segundo pai do gênero humano, como sacerdote, e pontífice, a Deus ofereceu um sacrifício - e Deus teve-o por agradável, dando a palavra de não mais amaldiçoar a terra e os homens, que deviam multiplicar-se.

Deus abençoou Noé e os três filhos: abençoou-os e, neles, todo o gênero humano e, neles, nós mesmos. Não só nos abençoou, quando os ancestrais abençoou, senão que fez conosco uma aliança, como com quem quer que eleve e da benção, dá-nos o arco-íris com as doces nuanças.

Há coisa mais consoladora ainda. Os contemporâneos de Noé perderam a vida do corpo no dilúvio: não encontraram, porém, a vida, a salvação da alma? São Pedro diz: "Com efeito, é melhor sofrer se Deus assim quiser, fazendo bem, que fazendo mal porque também Cristo morreu uma vez pelos nossos pecados, ele, justo, pelos injustos, para nos oferecer a Deus, sendo efetivamente morto segundo a carne, mas vivificado pelo Espírito. No qual ele também foi pregar aos espíritos que estavam no cárcere, espíritos que outrora foram incrédulos, quando nos idas de Noé a paciência de Deus estava esperando a sua conversão, enquanto se fabricava a arca."

Os mais doutos e os mais célebres intérpetres entendem, de comum acordo, que os contemporâneos de Noé não acreditavam nas predições do dilúvio, estribados na paciência de Deus: quando, então, viram a realização das predições, o mar transbordando numa fúria incontida e as chuvas caindo em torrentes, creram e arrependeram-se.

O dilúvio destruiu-lhes os corpos, mas salvou-lhes as almas. Estavam todos detidos nas prisões do purgatório quando Jesus Cristo, morto na carne sobre a cruz, apareceu, no espírito - ou na alma - pregando-lhes, anunciando-lhes a boa-nova; era-lhes o Salvador. Findavam-se-lhes as penas, e, então, com os santos patriarcas, acompanhá-lo-iam na entrada triunfante no céu.

Ah! Quem não louvará a grande, imensa bondade de Deus, todo Ele votado à salvação das almas, para isto se servindo das mais terríveis calamidades, que lhe vem da justiça? Quem não votará a tão bom Pai a mais irrestrita confiança, vendo que os mesmos lhe haviam por tão longo tempo abusado da paciência, não se convertendo senão na última hora, não lhe imploraram em vão a misericórdia?

Atrás de Noé e dos Santos do primeiro mundo, vemos, na grande procissão, Abraão, Isaac, Jacó, Melquisedec, Jó, José, e os demais patriarcas: Moisés, Aarão, Josué, Eleazar, Gedeão, Samuel, Davi, Isaías, Daniel, os outros profetas, os Macabeus e todos os anciãos justos dos quais fala São Paulo aos hebreus, "que, pela fé, conquistaram reinos, consumaram os deveres da justiça e da virtude, receberam o prometido das promessas, fecharam a fauce dos leões, detiveram a violência do fogo, evitaram o fio das espadas, curaram-se de doenças, encheram-se de coragem e de força nos combates, pondo em fuga exércitos estrangeiros; mulheres houve, até, que recuperaram ressuscitados os mortos; uns foram torturados, não querendo o resgate, para alcançarem melhor ressurreição; outros sofreram ludíbrios e açoites e, além disso, cadeias e prisões; foram tentados, foram passados a fio de espada, andaram errantes, cobertos de peles de ovelhas e de cabras, necessitados, angustiados, aflitos; eles, de quem o mundo não era digno, tiveram de andar errando pelos desertos, pelos montes, pelas covas e pelas cavernas.

E todos esses louvados por Deus, com o testemunho prestado `sua fé, não receberam imediatamente o objeto da promessa, tendo deus disposto alguma coisa melhor para nós, a fim de que eles, sem nós, não obtivessem a perfeição da felicidade.

Por isso nós também, cercados por tão grande nuvem de testemunhas, deixando todo o peso que nos detém e o pecado que nos envolve, corramos com paciência na carreira que nos é proposta, pondo os olhos no autor e consumador da fé, Jesus, o qual, tendo-lhe sido proposto gozo, sofreu na cruz, não fazendo caso da ignomínia, e está sentado à direita do trono de Deus.

Em verdade não vos aproximastes do monte palpável e do fogo ardente, do turbilhão, da obscuridade, da tempestade, do som da trombeta, e daquela voz tão retumbante, que os que ouviram suplicaram não se lhes falasse mais.

Vós, porém, aproximaste-vos do monte Sião e da cidade do Deus vivo, Da Jerusalém celeste e da multidão de muitos milhares de anjos, da igreja dos primogênitos, que estão inscritos o céu, e de Deus, juiz de todos, e dos espíritos dos justos perfeitos, e de Jesus, mediador da nova aliança, e da aspersão daquele sangue que fala melhor que o de Abel. Nestas palavras do Apóstolo vemos o conjunto da procissão, incluindo os anjos que vem atrás. A primeira parte espera que Jesus lhes abra a porta do céu, e, além num angélico cortejo, as criancinhas que por Ele morreram em Belém e nos arredores. Em seguida, lá está a santa Mãe. Ei-la, lindíssima, com os apóstolos, os mártires, as virgens, e a inumerável multidão de santos de todos os clãs, línguas, sexo, estados, de todos os séculos, de todos os países.

Não nos esqueçamos de saudar, na imensa procissão, os santos do país, de nosso tempo, de nosso família, porque não há família cristã que não tenha santos canonizados antecipadamente por Nosso Senhor. Não disse Ele aos apóstolos: Deixai vir a mim as criancinhas, porque delas é o reino do céu? E então? Qual a família que não tem um pequenino morto, morto na graça do batismo? Lá estão todos no céu.

Perguntaram os apóstolos a Nosso Senhor: "Mestre, quem será grande no reino dos céus?" Jesus puxando para si uma criancinha, abraçou-a, terna, comovidamente, e respondeu: "Em verdade, em verdade vos digo, que se não vos converterdes nem vos fizerdes como esta criança, não entrareis no reino dos céus. Aquele que se humilhar e se fizer pequeno como uma criança, esse será grande no reino celeste". Honremos, pois, esses pequenos santos de nossas famílias, esses grandes do eterno reino. Invoquemo-los mesmo, a fim de que nos obtenham a permissão de participar da grande, imensa, procissão. E que, saídos da terra, entremos no céu, na glória de Deus. Assim seja.

Comemoração dos Fiéis Defuntos

Vimos que a Igreja triunfante do céu, a Igreja militante da terra e a Igreja sofredora do purgatório, paciente, nada mais são que uma só e mesma Igreja; que a caridade, mais forte que a morte as uniu do céu à terra, e da terra ao purgatório. São como três partes duma só e mesma procissão de santos, procissão que avança da terra ao céu.

As almas do purgatório participarão daquela procissão um dia. Sim, porque ainda não tem, bem brancas, as vestimentas de festa, a roupa nupcial ainda guarda nódoas, aquelas nódoas que somente o sofrimento limpa.

Vimos, então, como os contemporâneos de Noé, aqueles que não fizeram penitência senão no momento do dilúvio foram encerrados em prisões subterrâneas, até que Jesus Cristo lhes aparecesse, anunciando-lhes a libertação, quando de sua descida aos infernos.

Como os fiéis da Igreja triunfante, os fiéis da Igreja militante e os fiéis da Igreja sofredora e paciente, são membros dum mesmo corpo - que é Jesus Cristo - e tanto uns como outros participam, interessam-se, condoem-se da glória, dos perigos, dos sofrimentos duns e doutros, tal qual os membros do corpo humano. Vejamos um exemplo: o pé está em perigo de saúde ou sofre dores: todos os membros do corpo jazem em comoção. Os olhos olham-no, as mãos protegem-nos, a voz chama por socorro, para afastar o mal ou o perigo. Uma vez afastado o mal, regozijam-se todos os membros.

É o que acontece com o corpo vivo da Igreja universal. E vemos os heróis da Igreja militante, os ilustres Macabeus, assistidos pelos anjos de Deus e pelos santos de Deus, especialmente pelo grande sacerdote Onias e pelo profeta Jeremias, rogar e oferecer sacrifícios por esses irmãos que estavam mortos pela causa de Deus, mas culpados desta ou daquela falta.

No dia seguinte, depois duma vitória, Judas Macabeu e os seus surgiram para retirar os mortos e depositá-los no sepulcro dos antepassados e encontraram sobre as túnicas dos que estavam mortos coisas que haviam sido consagradas aos ídolos de Jamnia, que a lei proibia aos judeus tocar. Foi, pois, manifesto a todos que era por isso que haviam sido mortos. E todos louvaram o justo julgamento do Eterno, que descobre o que está escondido, e suplicaram-lhe que fosse esquecido o pecado cometido.

Judas exortou o povo a que se preservasse do pecado, tendo diante dos olhos o que viera pelo pecado dos que haviam sucumbido. E, depois de ter feito uma coleta, enviou a Jerusalém duas mil dracmas de prata, para que fosse oferecido um sacrifício pelo pecado dos mortos, agindo muito bem, pensando que estava na ressurreição. Porque se não tivesse esperança de que os que vinham de sucumbir ressuscitassem um dia, seria supérfluo e tolo rogar pelos mortos.

Judas, porém, considerava que uma grande misericórdia estava reservada aos que estão adormecidos na piedade. Santo e piedoso pensamento! Foi por isso que ofereceu um sacrifício de expiação pelos defuntos, para que fossem livres dos pecados.

Tais são as palavras e reflexões da Escritura santa, segundo o texto grego, e as mesmas, mais ou menos, no latino.

Nosso Senhor mesmo adverte, bastante claramente, que há um purgatório, quando nos recomenda em São Mateis e São Lucas: "Conciliai-Vos com vossos inimigos (a lei de Deus e a consciência) enquanto estais em caminho para irdes ao príncipe, não seja que este inimigo vos entregue ao juiz, o juiz ao executor, e que sejais metido numa prisão. Em verdade vos digo, dela não saireis, enquanto não pagardes o último óbolo."

Segundo essas palavras, está bem claro que há uma prisão de Deus, onde se é arrojado por dívidas pras com sua justiça, e donde não se sai - senão quando tudo estiver pago.

Nosso Senhor, em São Mateus, disse-nos ainda: "Todo pecado e blasfêmia será perdoado aos homens, porém, a blasfêmia contra o Espírito Santo não será perdoada, nem neste século nem no futuro". Onde se vê que os outros pecados podem ser perdoados neste século e no futuro, como o livro dos Macabeus diz expressamente dos pecados daqueles que estavam mortos pela causa de Deus.

Do mesmo modo, no sacrifício da missa, a santa Igreja de Deus lembra os santos que com Ele reinam no céu, a fim de lhes agradecer pela glória e nos recomendar à sua intercessão. Doutro lado, suplica a deus que se lembre dos servidores e servidoras que nos precederam no outro mundo com a chancela da fé, dignando-se conceder-lhes a estadia no refrigério na luz e na paz.

A crença do purgatório e a oração pelos mortos acham-se em todos os doutores da Igreja, bem como nos ato dos mártires, notadamente nos atos de São Perpétuo, escritos por ele mesmo.

Todos os santos rogaram pelos mortos. Santo Odilon, abade de Cluny, no século XI, tinha um zelo particular pelo que dizia respeito ao refrigério das almas do purgatório. Foi movido pela compaixão, pensando no sofrimento das almas do purgatório que, adiantando-se à Igreja, ordenou se rogasse pelas almas, tendo, destinado para isso um dia especial. Eis como Santo Odilon animou tal instituição, começando pelas terras que lhes estavam afetas ao sacerdócio. (...)

Quanto ao purgatório, nada de certo se sabe. Eis porém, o que se lê nas revelações de Santa Francisca de Roma, revelações que a Igreja autoriza a crer, sem, entretanto, a elas nos obrigar.

Numa visão, a santa foi conduzida do inferno ao purgatório, que, igualmente está dividido em três zonas ou esferas, uma sobre a outra.

Ao entrar, Santa Francisca leu esta inscrição:

Aqui é o purgatório, lugar de esperança, onde se faz um intervalo.

A zona inferior é toda de fogo, diferente do inferno, que é negro e tenebroso. Este do purgatório tem chamas grandes, muito grandes e vermelhas. E as almas. Ali, são iluminadas, interiormente, pela graça. Porque conhecem a verdade, assim como a determinação do tempo.

Aqueles que tem pecado grave são enviados a este fogo pelos anjos, e aí ficam conforme a qualidade dos pecados que cometeram.

A santa dizia que, por cada pecado mortal não expiado, naquele fogo ficaria a alma por sete anos.

Embora nessa zona ou esfera inferior as chamas do fogo envolvam todas as almas, atormentam, todavia, umas mais que as outras, segundo sejam mais graves ou mais leves os pecados.

Fora esse lugar do purgatório, à esquerda, ficam os demônios que fizeram com que aquelas almas cometessem os pecados que agora expiam. Censuram-nas, mas não lhes infligem quaisquer outros tormentos.

Pobres almas! Fá-las sofrer mais, muito mais, a visão desses demônios do que o próprio fogo que as envolve. E, com tal sofrimento, gritam e choram, sem que, neste mundo, consiga alguém fazer uma idéia. Fazem-no, contudo, humildemente, porque sabem que o merecem, que a justiça divina está com a razão. São gritos como que afetuosos, e que lhes trazem certa consolação. Não que sejam afastadas do fogo. Não, a misericórdia de Deus, tocada por aquela resignação, das almas sofredoras, lança-lhes um olhar favorável, olhar que lhes alivia o sofrimento e lhes deixa entrever a glória da bem-aventurança, para onde passarão.

Santa Francisca Romana viu um anjo glorioso conduzir aquele lugar a alma que lhe havia sido confiada, à guarda, e esperar do lado de fora, à direita. É que os sufrágios e as boas obras que os parentes, os amigos, ou quem quer que seja, lhes fazem especialmente por intenção da alma, movidos pela caridade, são apresentados, pelos anjos da guarda, à divina majestade. E os anjos, comunicando às almas o que por elas fazemos nós, aliviam-nas, alegram e confortam. Os sufrágios e as boas obras que fazem os amigos, por caridade, especialmente pelos amigos do purgatório, aproveita principalmente a quem os faz, por causa da caridade. E ganham as almas e ganhamos nós.

As orações, os sufrágios e as esmolas feitos caridosamente pelas almas que já estão na glória, e que já não necessitam, revertem às almas ainda necessitadas, aproveitando a nós também.

E os sufrágios que se fazem às almas que jazem no inferno? Não os aproveita nem uma nem outra - nem as do inferno, nem as do purgatório, mas unicamente a quem os faz.

A zona ou região média do purgatório está dividida em três partes: a primeira, cheia duma neve excessivamente fria; a segunda, de pez fundido, misturado a azeite em ebulição; a terceira, de certos metais fundidos, como ouro e prata, transparentes. Trinta e oito anjos aí recebem as almas que não cometeram pecados tão graves que mereçam a região inferior. Recebem-nas e transportam-nas dum lugar a outro com grande caridade: não lhe são os anjos da guarda, mas outros que, para tal, foram obrigados pela divina misericórdia.

Santa Francisca nada disse, ou não a autorizou a dizê-lo o superior, sobre a mais elevada região do purgatório.

Nos céus, os anjos fiéis tem sua hierarquia: três ordens e nove coros. As almas santas, que sobem da terra, ficam nos coros e nas ordens que Deus lhes indica, segundo os méritos. É uma festa para toda a milícia celeste, mais particularmente para o coro onde a alma santa deverá regozijar-se eternamente em Deus.

O que Santa Francisca viu na bondade de Deus a deixou profundamente impressionada, sem que pudesse falar da alegria que lhe ia no coração. Frequentemente, nos dias de festa, sobretudo depois da comunhão, quando meditava sobre o mistério do dia, o espírito, arrebatado ao céu, via o mesmo mistério celebrado pelos anjos e pelos santos.

Todas as visões que tinha, submetia-as Santa Francisca de Roma à Mãe, Santa Igreja. E, pela mesma mãe, a Igreja, foi Francisca canonizada, sem que nada de repreensível se achasse nas visões que tivera.

Nós, pois, vos saudamos, ó almas que vos purificais nas chamas do purgatório. Compartilhamos as vossas dores, os sofrimentos, principalmente daquela dor imensa e torturante de não poderdes ver a Deus.

Ai de nós! Sem dúvida que há entre vós parentes nossos e amigos: sofrerão, talvez por nossa culpa. Quem dirá que não lhes demos, nesta ou naquela ocasião, motivos de pecar? Falta-lhes pouco tempo para que se tornem inteiramente puras. Que nos acontecerá, a nós que tão pouco velamos por nós mesmos? Almas santas e sofredoras, que Deus nos livre de vos esquecer jamais!

Todos os dias, à missa e às orações, lembrar-nos-emos de vós todas. Lembrai-vos, pois, também de nós. Lembrai-vos, principalmente, quando estiverdes no céu. Como lá vos desejamos ver! Como no céu desejamos ver-nos convosco! Assim seja.

(Vida dos Santos, Padre Rohrbacher, Volume XVIII, p.111 à 118 e 129 à 137)

Leer mas >>

lunes 26 de octubre de 2009

Benedicto XVI anuncia realización del Sínodo sobre el Oriente Medio el año que viene


Ciudad del Vaticano (Lunes, 26-10-2009, Gaudium Press) "¡Sean sal y luz en la amada tierra africana!". Así pidió el Papa Benedicto XVI a los fieles africanos durante la ceremonia del Ángelus de este domingo. Entretanto, antes de recitar la tradicional oración mariana, el Pontífice celebró la misa de conclusión de la II Asamblea Especial para el África del Sínodo de Obispos. Benedicto XVI también aprovechó la ocasión para revelar que el próximo año será realizado un Sínodo sobre el Oriente Medio. En Chipre, durante su próximo viaje apostólico, el Pontífice ya recibirá el "Instrumentum laboris", documento preparativo para una Asamblea.

Antes de la oración, el Papa habló un poco sobre el recién concluido Sínodo sobre el África. Él observó que la Iglesia tiene como una de sus mayores contribuciones el anuncio del Evangelio y la acción de promoción humana. Benedicto XVI confió a todos los cristianos africanos la entrega del "Mensaje Final" de la Asamblea, que "reúne la experiencia, la espera, los proyectos, y ahora retorna al África, llevando la riqueza" del Sínodo.

En su habitual saludo en las diversas lenguas de los fieles presentes en la Plaza, Benedicto XVI dirigió un saludo particular a los participantes de la misa de beatificación de una de las grandes figuras de la Iglesia del siglo pasado, Mons. Carlo Gnocchi, padre de los mutilados, iniciador de una fundación que cuida de enfermos, ancianos y deficientes.

En otras lenguas (inglés, alemán, polaco), el Papa nuevamente habló sobre el Sínodo del África. Él también se dirigió a los fieles en portugués y español.

"Saludo con afecto a los fieles de lengua española. Con la celebración eucarística en la Basílica de San Pedro ha concluido esta mañana la Segunda Asamblea Especial para África del Sínodo de Obispos. En un clima de profunda y fraterna comunión eclesial, hemos escuchado testimonios elocuentes del gran dinamismo misionero de la Iglesia africana, así como de los importantes desafíos que tiene que afrontar en el momento presente. Pidamos al Señor, por intercesión de la Santísima Virgen María, que conceda al Pueblo de Dios en África un renovado impulso evangelizador, al servicio de la reconciliación y la paz. ¡Feliz domingo!"

En portugués, el Papa saludó a los fieles venidos de diócesis brasileñas paulistas:
"Dirijo ahora un saludo cordial a los peregrinos de lengua portuguesa, de modo particular a los grupos de las diócesis brasileñas de Jundiaí y San Carlos, deseando que la venida a Roma fortalezca vuestra fe y os llene de paz y alegría en Cristo. La Santísima Virgen guíe maternalmente vuestros pasos. Acompaño estos votos, con mi Bendición Apostólica."

Leer mas >>